Por Javier Cercas
Javier Cercas empezó su carrera literaria de forma discreta en su natal Barcelona. Sin embargo, cuando publicó Soldados de Salamina en 2001, su fama se desbordó, al grado de que en la FIL Guadalajara 2025 llenó asientos y cualquier espacio dentro del pabellón del invitado especial para escucharlo platicar con Elena Hevia. Si bien la charla no giraba en torno a su novela más reciente, El loco de Dios en el fin del mundo, fue inevitable comentar no solamente los detalles que lo llevaron a escribirla sino también las peripecias que lo rodearon mientras lo hacía.
Se trata de una novela cuya premisa es inaudita: de parte del equipo del Papa se acercan a él para pedirle que acompañe a Francisco a un viaje por Mongolia para que luego escriba acerca de ello. El autor parece no tener ni el mínimo interés en la encomienda, sin embargo, hechos recientes de su vida personal lo llevan a aceptar. Así, se embarca junto con el resto de los periodistas e invitados, en una travesía que será no solamente física sino también emocional.
El propósito que lo convenció es la posibilidad de preguntarle al Papa si es que su madre, cuando muera, se encontrará con su esposo, quien falleció hace poco. En primera instancia le dicen que sí, que podría ser que lo reciba en una audiencia privada, sin embargo, para lograrlo debe sobrellevar una serie de situaciones que no se podían prever, e incluso, hubo un momento en el cual se pone en riesgo esa conversación.
Luego de asistir a la charla, se despertó en mí el deseo de conocer la narración de esa entrevista, pero fue una experiencia complicada. El libro tiene muchas más páginas de las que requiere para cumplir con el objetivo que se plantea desde el inicio: resolver la duda y llevarle la respuesta a su madre. Javier Cercas relata con lujo de detalle los eventos previos y posteriores al momento cercano que tiene con Francisco además de las biografías (breves, por lo menos) de todas las personas con las que se entrevista y a quienes aprovecha para plantearles la misma cuestión. Si bien se agradece el contexto que presenta para muchos de los casos, en otros es repetitivo y llega a cansar.
Aproximadamente a la mitad del texto, se relata que sí tuvo lugar el encuentro con el Papa pero no su resultado. El propio autor les comenta a varias personas que le preguntan sobre ese tema que deberán leer el libro completo para obtener la respuesta. Truco en el cual los lectores también caemos.
Me parece que lo más valioso de esta novela, en términos literarios, es la forma de narrar las circunstancias políticas tanto del nombramiento como del periodo en el cual Francisco ha fungido como Papa. Por otra parte, en el aspecto personal, lo más conmovedor es el epílogo de la historia.
Sin duda Javier Cercas sabe cómo presentar una historia, así como a sus personajes, incluido él mismo, ya que como menciono en la charla es y no es la misma persona quien aparece en el texto.
