A un cuarto de siglo de su origen comunitario, el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte presenta una obra que documenta su batalla contra la tortura, la militarización, la desaparición forzada y la impunidad en Ciudad Juárez; un registro vivo para que la represión estatal no se repita
Por Rocío Gallegos / La Verdad Juárez
Ciudad Juárez—Hace 25 años, un grupo de personas comenzaron a reunirse en la parroquia San Vicente de Paul para analizar la realidad social de Ciudad Juárez, en ese momento marcada por feminicidios, violencia doméstica y pobreza. Durante un tiempo impulsaron talleres y organizaron comités para fortalecer capacidades comunitarias, acciones que dieron origen al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN), una organización acompañante de víctimas de violencias y violaciones graves a los derechos humanos.
Esta historia, que inicia en septiembre del 2001, es recopilada en el libro En medio del desierto, un camino compartido: 25 años del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, escrito y elaborado por los periodistas Miguel Silerio y Favia Lucero.
“Para nosotros era importante retomar la memoria” dice Silvia Méndez Hernández, exdirectora e integrante del consejo directivo del CDHPN, durante la presentación oficial del libro que se llevó a cabo este 18 de junio, en el auditorio de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Como organización, sostiene Méndez Hernández, se consideró necesario que todo lo que ha ocurrido desde entonces quedara documentado. “Algunos de los casos que acompañamos, estamos seguros que tienen que transitar a esferas internacionales y si nosotros ya no estamos eso tiene que quedar registrados para que no se sigan repitiendo los actos de represión, para las nuevas generaciones, para que sea un punto de partida en materia de Derechos Humanos”.
Pero esta memoria recuperada también reconoce la lucha social iniciada por personas vinculadas a la iglesia Católica y laica, que fue encauzada por el sacerdote Óscar Enriquez Pérez, fundador del CDHPN, desde donde comenzó la atención de casos de tortura y desaparición forzada, es decir, a las víctimas del Estado.
El libro plantea la historia del CDHPN desde su fundación en el 2001. Destaca que uno de los acontecimientos que impulsó la creación ocurrió cuando una mujer acudió a unas reuniones para denunciar la detención y tortura de su hijo por parte de militares en el aeropuerto de Ciudad Juárez.
La acción colectiva frente a ese hecho derivó en la decisión de impulsar una organización dedicada a la defensa de los Derechos Humanos, se documenta en las memorias escritas de organización. La creación del CDHPN se concretó en 2001 y su constitución formal en 2004.
“Era un contexto muy dificil”, asegura Silvia Méndez Hernández. “Los mismos compañeros de muchos años de lucha y nos decían ‘no podemos entrarle a eso por el contexto en el que estabamos’. Estabamos solos, pero entendimos que debíamos seguir para adelante”.

Los periodistas Miguel Silerio y Favia Lucero documentan que a partir del hallazgo de tres mujeres en el Campo Algodonero, el Centro se sumó a la acciones de incidencia de la sociedad civil. Su trabajo inicial se enfocó en acciones contra la violencia de género, defensa de las juventudes y del territorio.
Luego, a partir del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa en 2006 se sumó a la defensa de las víctimas de violaciones graves cometidas por fuerzas militares y federales. Con la militarización lanzó una campaña contra la tortura, de este fenómeno enfocó su atención a la desaparición de personas y crisis forense, organizando la búsqueda y acciones para sostener la memoria a través del colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia.
Actualmente el centro es dirigido por Carla Palacios Flores, una abogada que se sumó desde hace unos años decidió caminar con las víctimas a través del CDHPN.
Durante la presentación del libro se montó una exposición fotográfica de las acciones realizada por el Centro en los años, y se contó con la participación de María de Lourdes Calderón, una madre de familia que busca a su hijo César Gonzalo Durán Calderón, “Chalo”, desaparecido el 19 de julio del 2011, en Cuauhtémoc, Chihuahua. También presentaron el libro Ivonne Mendoza del Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer (CEDIMAC) y la periodista Favia Lucero.

