Por Isabel Jazmín Ángeles H.
Cuando aparecieron por primera vez los booktubers, personas que hablaban en YouTube sobre los libros que leían, la recepción por parte de los críticos literarios no fue positiva: se hacía hincapié en que no eran especialistas en el ámbito y que por ello sus aportaciones no eran valiosas. Sin embargo, su propósito nunca ha sido el de ocupar el lugar de la crítica especializada, sino de compartir sus gustos y opiniones mediante las herramientas tecnológicas.
Por ello, este fenómeno ha evolucionado y, el día de hoy, abundan en los pasillos de todas las ferias del libro las personas que llevan su celular o cámara digital para grabarse mientras comentan los libros que ven, los eventos a los que asisten y, sobre todo, las personas a quienes se encuentran.
Desde hace 10 años dentro de la FIL Guadalajara se realiza un encuentro de personas dedicadas a comentar sus lecturas en redes sociales. En los paneles participan tanto autores como creadores de contenido, lo que ha convertido este evento en el pretexto perfecto para la convivencia de quienes disfrutan compartir sus gustos literarios.
Este año el primer panel estuvo dedicado a reflexionar sobre los cambios que ha experimentado la forma de compartir las opiniones en internet: de los formatos de video largo en Youtube a los minivideos que se utilizan en TikTok. Jazmín Castillejo, Sofía Rivera y Joaquín Garza compartieron con los asistentes cómo ha sido su experiencia en la creación de videos en los diferentes formatos a lo largo de los años, cómo han ido construyendo una comunidad de lectores y su intención de llegar cada vez a más personas con este mismo pasatiempo.
En un ámbito en el que destacan los jóvenes, sin duda es un reto para la industria editorial adaptarse a estas nuevas formas de dar a conocer tanto a los autores como a los libros que publican.
