Día contra la no violencia…

Por Ernesto Camou Healy

— El pasado jueves 25 de noviembre se celebró en todo el mundo el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer. En esta fecha, en el año 1960, las hermanas Minerva y María Teresa Mirabal, acompañadas por su hermana Patria y un chofer, habían ido a visitar a sus esposos, encarcelados por opositores al régimen de Rafael Leónidas Trujillo, dictador de la República Dominicana desde 1930. Las hermanas habían sido condenadas en mayo del mismo año, pero fueron liberadas, “generosamente”, por iniciativa de Trujillo.

Este personaje había llegado al poder después de un golpe de estado que le permitió ser candidato a la presidencia. Cuando lo logró se deshizo de los posibles opositores y no tuvo contendientes. La historia se repitió durante décadas, salvo dos periodos en que colocó en la presidencia a colaboradores, un hermano suyo entre otros, marionetas para los cuales era el Generalísimo, como había sido nombrado desde 1934.

Su gobierno se fundamentó en su crueldad y vileza: Mandó asesinar a incontables políticos dominicanos; incluso sus sicarios ejecutaron a enemigos suyos en Nueva York, México, y le puso una bomba en Caracas al presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, al que hirió. En 1937 instigó la “Matanza de Perejil”, en la frontera con Haití, en la cual sus elementos mataron a sangre fría a miles de ciudadanos de ese país, se habla de por lo menos 12 mil y quizá hasta 30 mil asesinados.

Era conocido por su apetito sexual y por seducir y violar a las esposas de muchos de sus colaboradores; tenía un personaje siniestro que se encargaba de encontrar jovencitas, niñas incluso, para saciar su desaforada propensión. Sus desórdenes han sido novelados en En el tiempo de las mariposas, de Julia Álvarez, y La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa.

Las hermanas Mirabal habían nacido en el municipio de Salcedo. Estudiaron en una escuela de religiosas y formaron familia en la región. Muy pronto la brutalidad, codicia y ambición del dictador las movió a participar en un movimiento político primero, luego armado, en contra de Trujillo. Varias veces fueron encarceladas y torturadas, en mayo de 1960 cayeron en la cárcel con sus maridos y luego fueron indultadas por el dictador. Y ese 25 de noviembre hace 61 años, fueron a visitar a sus esposos al penal de Salcedo y en el camino de regreso fueron interceptadas y llevadas a una finca donde las ahorcaron y apalearon junto con su hermana Patria y el chofer, Rufino de la Cruz. Luego subieron los cuerpos al vehículo en el que habían viajado y lo empujaron a un precipicio para simular un accidente.

Unos meses después, en mayo de 1961, varios conspiradores emboscaron el auto del dictador y lo mataron, pero los compinches del generalísimo lograron imponer a su hijo RamfisTrujillo Jr., que apenas logró sostenerse hasta finales del mismo año. Ramfis había sido nombrado coronel, con salario y privilegios, a los cinco años, y general, a los nueve. Con su huida del país, cargando con el cadáver de su padre, terminó una era aciaga en la Dominicana, y se empezó a reconocer la saga de las hermanas Mirabal, que dio origen al Día de la No Violencia Contra la Mujer.

Alguien diría que fue un caso excepcional de feminicidio, pero no fue tal: Las muertes de mujeres, en México y el mundo, se siguen acumulando día con día, año con año. Y la violencia persiste: En nuestro País seis de cada diez mujeres mayores de 15 años han sufrido violencia por su condición de género. Desde agresiones de contenido sexual, hasta hostigamiento y discriminación por ser mujer. Y cada día son asesinadas nueve mujeres en México. Es trágico reconocer que vivimos en una cultura atávica que sobaja a la mujer, y pretende privilegiar al varón, sin más mérito que la condición de macho, que es un incidente biológico nunca una prerrogativa.

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