G. Esteva

<strong>El atropello redentor</strong>
G. Esteva

El atropello redentor

Por Gustavo Esteva --- El gobierno de México confesó, por escrito, su intención ­etnocida. No se muerde la lengua. Llama etnocidio, citando a Rodolfo Stavenhagen, “al proceso mediante el cual un pueblo… pierde su identidad debido a políticas diseñadas para minar su territorio y la base de sus recursos, el uso de su lengua y sus instituciones políticas y sociales, así como sus tradiciones, formas de arte, prácticas religiosas y valores culturales. Cuando los gobiernos aplican estas políticas, se vuelven culpables de etnocidio”. Eso es lo que están haciendo ya y finalmente confiesan. Sin quererlo. Así nomás. El gobierno reconoce los daños habituales del desarrollo. En vez de sus supuestos beneficios para la gente lo que en realidad se ha observado con los proyectos de desarrollo ...
<strong>Alejamientos</strong>
G. Esteva

Alejamientos

Por Gustavo Esteva --- Si uno anda al borde del abismo, no es sensato dejarse guiar por ciegos. Nos acecha todo género de peligros y la mayoría de la gente enfrenta ya predicamentos graves. Quienes están a cargo del timón, en medio de una de las tormentas más fuertes de la historia humana, no saben ni dónde poner las manos. Se reportan casos de personas a las que aplican las dos pruebas en uso. Una da positivo y otra negativo. Según los expertos, eso puede deberse a que las pruebas no son confiables o a que no se conoce bien el virus. Las dos hipótesis son válidas. No hay certeza alguna sobre quiénes están infectados y quiénes no, con pruebas o sin ellas. No se ha caracterizado con precisión la enfermedad atribuida al virus, no existen tratamientos de eficacia reconocida, y no se...
<strong>Acercamientos</strong>
G. Esteva

Acercamientos

Por Gustavo Esteva --- Es tiempo de acercarse, no de mantener distancia. Y eso puede cambiarlo todo. En muchas comunidades se formaron pequeños grupos para pensar el virus. Entre rumores e instrucciones de arriba, surgió un amplio espectro de reacciones, desde los que se alzaban de hombros hasta los aterrorizados. Poco a poco se formaron consensos y empezaron a tomarse decisiones, que finalmente llegaron a las asambleas. Aumentó el peso político de la gente. En vez de aislarse y separarse, se juntaron. Ese impulso socavó viejas estructuras patriarcales de poder enquistadas en las comunidades. A muchas y muchos les gustó lo que estaba pasando. Al montar cercos sanitarios, muchas comunidades cerraron el paso a refrescos de cola y otras chatarras. Los adictos sufrieron, pero se sint...
Recuperar el apetito
G. Esteva

Recuperar el apetito

Por Gustavo Esteva --- La batalla principal de la guerra en que estamos se librará en el estómago. Desde los años treinta no se veía una cola como la de ahora en el Gran Depósito de Alimentos de Chicago o en los millares de kitchensoups (cocinas populares) que distribuyen despensas gratuitas en Estados Unidos. Muchísima gente no tiene para comer. Antes de la emergencia, más de 800 millones de personas en el mundo se iban cada noche a la cama con el es­tómago vacío. El número aumenta todos los días. En los próximos meses, según los especialistas, aparecerán hambrunas como no se veían desde la Edad Media. Millones de personas, en México y Estados Unidos, perdieron sus empleos. Muchas no los recuperarán. Casi todas ellas deben ser alimentadas. En México se ocuparon de eso&...
G. Esteva

De la emergencia a la insurgencia

Por Gustavo Esteva --- No hay otra opción. Tan irresponsable resulta cultivar el miedo como alzarse de hombros. No es "la crisis de salud más grave de la historia", ni una simple gripa o una nueva versión del chupacabras, como se dice en Juchitán. Se trata de crisis profundas y catástrofes muy reales que exigen respuestas apropiadas. Vivimos en la desinformación. Se propagan versiones y propuestas contradictorias, con débil fundamento en la realidad o el saber. Desconocemos la magnitud del fenómeno. Se ha hecho un número muy limitado de pruebas y se sabe que muchas personas infectadas no muestran síntomas, por lo que no se cuentan. Se habla de unos 3 millones de personas infectadas en el mundo. Podemos agregar uno o dos ceros a la cifra; estará más cerca de la realidad.Ni Corea ...
G. Esteva

La amenaza real

Por Gustavo Esteva --- La amenaza es real. Pero es otra. Desde que el virus salió de China se sabía que no es mayor problema para la inmensa mayoría de las personas. No sentirán nada o, cuando más, padecerán una gripa más o menos severa. Tendrán probablemente dificultades respiratorias quienes ya sufrían de problemas pulmonares por la contaminación industrial, como en Wuhan y Palermo, o por otros factores. La mayoría se curará en unos días. Unas cuantas, las que tenían ya una condición de salud delicada, requerirán tratamiento especial y algunas personas de este grupo morirán. Nunca se sabrá la verdadera causa de su muerte… pero se contabilizará en la cuenta del coronavirus, para aumentar el pánico. Ciertas personas son especialmente vulnerables, por su edad o por co...
El día después
G. Esteva

El día después

Por Gustavo Esteva --- Es primero la noche del horror, de las tragedias. Pero en sus tripas late ya otro amanecer. Nos quitaron, literalmente, el piso bajo los pies. Nuestro mundo era previsible. Ciertas tendencias profundas permitían anticipar el rumbo general de los acontecimientos. Desaparecieron. Persisten inercias, impulsos y manías y cabe anticipar lo que diversos actores intentarán, pero no lo que lograrán. Es la incertidumbre radical. Quienes sienten en riesgo su poder comparten la obsesión por normalizar. Su primera reacción fue negar: nada pasa. Fueron las primeras semanas de Trump o la posición de Bolsonaro. La segunda reacción acotó el fenómeno en el tiempo: pronto pasará. Al constatar cuán ilusoria era tal actitud, tratan ahora de aprovechar la tragedia par...