La incidencia de sarampión en las comunidades indígenas de Chihuahua obedece a que por años las brigadas de salud han estado ausentes en gran parte de la Sierra Tarahumara, por diferentes motivos, principalmente por la violencia, según indica la organización Alianza Sierra Madre. La enfermedad ha provocado 14 decesos oficialmente confirmados y 3 mil 896 casos de contagios en la entidad
Por Patricia Mayorga / Raíchali
Fotografías: Secretaría de Salud
Chihuahua – Un brote de sarampión originado en el estado de Texas al iniciar el año, detonó una ola de contagios que mantiene al estado de Chihuahua en el epicentro de la pandemia, lo cual ha provocado 14 decesos oficialmente confirmados y 3 mil 896 casos de contagios en la entidad.
Chihuahua no solo ocupa el primer lugar de contagios a nivel nacional, con el 93 por ciento de casos, sino también en América Latina, según el mapeo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), instancia que ha dado a conocer que por lo menos el 30 por ciento del incremento de brotes de sarampión a nivel mundial obedece al movimiento antivacunas.

De los 14 casos de personas que han fallecido en Chihuahua por causa del sarampión, por lo menos 9 son rarámuri, 3 menonitas y una persona de origen mixteco.
De esas 14 muertes, 9 son en menores de edad, a los que se sumarían un adolescente rarámuri que falleció en un campo jornalero del municipio de Camargo y una niña también rarámuri de 2 años, en la ciudad de Chihuahua, cuyas causas de muerte no han sido confirmadas oficialmente como sarampión
La directora de Prevención y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud estatal, Leticia Ruíz González, contextualizó que la pandemia por Covid-19 detonó un movimiento antivacunas, principalmente en Estados Unidos, de donde llegó el primer caso a Chihuahua.
Este primer caso en la entidad surgió a mediados del mes de febrero de 2025, con un niño de 8 años no vacunado, de una comunidad menonita, quien contrajo el virus en el estado de Texas.
Ruíz González dio a conocer en entrevista que han puesto énfasis en grupos poblacionales con mayor riesgo, como asentamientos tarahumaras, entre otros. Sin embargo, hay casos en los que no han actuado a tiempo.
Dos casos aún no confirmados
El 13 de agosto falleció presuntamente de sarampión un adolescente de 15 años. Él era rarámuri de la ranchería llamada Sitánachi de la comunidad de Choreachi o Pino Gordo, del municipio de Guadalupe y Calvo. Su nombre era Dionisio y llegó a trabajar a los campos jornaleros del municipio de Camargo, a unos 500 kilómetros de distancia, donde fue contagiado.
La organización Alianza Sierra Madre da acompañamiento jurídico a la lucha por el territorio de Choreachi, por lo que se encargó de los trámites necesarios para el traslado del cuerpo, de acuerdo con Isela González Díaz, directora de la asociación.
Mientras que ésta semana falleció en la ciudad de Chihuahua otra niña rarámuri, presuntamente por sarampión, ya que los síntomas que tenía correspondían a ese contagio, según le informaron en el Centro de Salud San Felipe a María Guadalupe Rubí, madre de la pequeña llamada Arleth,
La mamá de Arleth, quien tiene 20 años y llegó a la ciudad hace cinco años originaria del municipio de Huetojitán, relató que la niña no estaba vacunada. Su hija se enfermó el sábado pasado, ya tenía ronchas en su cuerpo. La llevaron al Centro de Salud San Felipe, donde le dijeron que era un 90 por ciento probable que tenía sarampión y que cuando ya no tuviera diarrea ni fiebre la llevara a que le aplicaran la vacuna.
A Arleth le recetaron sólo medicamentos para la fiebre y la diarrea. Le tomaron muestras de sangre y le pidieron a su mamá que regresaran en 7 días por los resultados. La niña no logró sobrevivir.
“Ayer ya no quiso comer, vomitaba mucho. Hoy (jueves 21 de agosto) amaneció con más ronchas. Hoy me pidió de comer, me levanté y le hice desayuno pero ya no pudo comer. La cargué en mis brazos y ya no le pude dar de comer, cerró sus ojitos”, relata María Guadalupe.
Posteriormente, la mamá llamó al 911, pero cuando llegó la ambulancia la niña ya no tenía vida. Después llegó la Fiscalía General del Estado y se llevó a Arleth para realizar la necropsia de ley y determinar la causa de muerte. Hasta el jueves por la tarde, no le habían entregado el cuerpo a sus papás.
El subdirector de Epidemiología de la Secretaría de Salud del gobierno estatal, Gumaro Barrios Gallegos, informó a diferentes medios de comunicación de la ciudad de Chihuahua, que aún no se puede confirmar que la niña murió de sarampión hasta que realicen los procedimientos y estudios epidemiológicos correspondientes.

Dilataron en vacunarlos y se contagió en desplazamiento
Entre las personas contagiadas en la entidad se encuentra un grupo de alrededor de 30 personas desplazadas de la comunidad rarámuri de Coloradas de la Virgen, luego de que solicitaron la vacunación cuando creció la ola de brotes, pero pasaron por lo menos dos meses sin respuesta.
Una mujer de la comunidad fue contagiada y posteriormente se pasó a niñas, niños, adultos y adultos mayores. Algunas personas que enfermaron de gravedad se curaron principalmente con plantas medicinales y el personal de salud llegó al refugio cuando ya habían superado la enfermedad, el último en recuperarse fue un hombre que duró 22 días con síntomas.
El 22 de abril pasado, la organización Alianza Sierra Madre, que da acompañamiento a esas personas, envió un oficio a la titular de la Comisión Ejecutiva de Atención de Víctimas del estado de Chihuahua, Norma Ledezma Ortega, para solicitarle la vacunación para toda la comunidad.
El oficio indica que lo envían en seguimiento a una reunión que sostuvieron con Ledezma una semana antes, por el incremento de casos de sarampión en la región, así como el riesgo elevado que representa para la salud de las familias en situación de desplazamiento forzado que acompañan.
“Solicito de manera respetuosa, gestionar de manera urgente lo necesario para que una brigada de vacunación sea enviada a los refugios. Ante el brote de esta epidemia en el estado, la vulnerabilidad de esta población es elevada, por lo que veo urgente las acciones preventivas para evitar cualquier contagio”.
“La vacunación oportuna sería una medida clave para proteger su bienestar y contener la propagación de la enfermedad”, dice el oficio firmado por Isela González en calidad de directora de la organización.
Para la activista, quien también es enfermera de profesión, la incidencia en Chihuahua es muy alta. La incidencia en las comunidades indígenas las adjudica además, a que por años, las brigadas de salud han estado ausentes en gran parte de la Sierra Tarahumara, por diferentes motivos, principalmente por la violencia que han vivido la región los últimos años.
“La incidencia en Chihuahua es muy alta, se pedía que fueran a vacunar a todos los compañeros que acompañamos. No iban y por eso mandamos un recordatorio, pero fueron cuando les dio sarampión a todos. Afortunadamente no hubo ningún deceso, se les pidió dos veces. Y la respuesta que nos dieron es que la trabajadora social que acompañaba a las familias, se jubiló y todavía no contrataban a nadie más en su lugar”, añadió Isela González.
La semana pasada, Pedro Cruz Barraza, comisariado ejidal de la comunidad La Yerbabuena, del municipio de Balleza y el gobernadora tradicional o siríame de la misma comunidad, Lorenzo Bustillos, llegaron hasta el Palacio de Gobierno para reclamar que los dejó plantados el secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas del gobierno estatal, Enrique Rascón, quien se comprometió enviar a personal de salud para aplicar vacunas contra el sarampión a por lo menos 200 personas.
Las autoridades tradicionales detallaron que Rascón se comprometió a enviar además a personal del Registro Civil para regular la situación civil de personas indígenas. Llegaron niñas, niños y adultos de comunidades de de Parral, Jiménez, Villa López y de Balleza, pero no llegó el personal de gobierno del estado.
Decesos por sarampión en Chihuahua

El primer fallecimiento por sarampión en la entidad se dio en abril pasado. Se trató de un hombre adulto en el municipio de Cuauhtémoc, lugar que presenta el mayor número de casos registrados hasta la fecha, con mil 391 registrados oficialmente. En ese municipio cohabitan personas mestizas con rarámuri, menonitas y otros pueblos indígenas.
Para junio, la Secretaría de Salud reportó el fallecimiento de una niña rarámuri de 4 años, del municipio de Guachochi, que tenía desnutrición moderada y neumonía; un niño mixteco de 5 años, que era originario de Sinaloa, sus padres son de Guerrero y se encontraban en el estado de Chihuahua trabajando en el campo como jornaleros. El menor tenía desnutrición severa, anemia y complicaciones por neumonía.
Asimismo reportaron los fallecimientos de un hombre rarámuri originario de Carichí pero residía en Cuauhtémoc y tampoco estaba vacunado. Otro hombre de 27 años originario del municipio de Guachochi, también rarámuri, murió en el el municipio de Meoqui y padecía diabetes.
Del resto de los fallecimientos, la Secretaría de Salud reporta 9 personas rarámuri, de las cuales 5 eran menores de edad; 3 personas menonitas, 2 de ellas menores de edad y el niño mixteco. En total son 9 niñas y niños.
Las personas menonitas fallecieron en los municipios de Ascensión (31 años), Ojinaga (7 años) y Namquipa respectivamente (11 meses).
Además se tuvieron decesos en los municipios de Ojinaga (2 años); Guachochi (4 y 27 años); Carichí (6, 45 y 48 años); Ojinaga (2 años); Guerrero (5 años); Balleza (2 años) y Bocoyna (46 y 54 años).
La Secretaria de Salud informó que de febrero al 12 de agosto aplicaron 495 mil 393 vacunas en la entidad.
El personal se salud continúa con las acciones para contener el brote, con la instalación de módulos de vacunación en escuelas y centros comerciales, así como recorridos casa por casa para complementar los esquemas y aplicar las dosis de refuerzo.
