Por Gustavo Castillo García / La Jornada

México— Hemos roto el pacto de impunidad y de silencio que rodeaba el caso Ayotzinapa y una nueva identificación rompe con la narrativa de una mentira que cerró más posibilidades de buscar y dar con el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde 2014, afirmó el fiscal especial Omar Gómez Trejo, al anunciar que el análisis de ADN de uno de seis fragmentos óseos encontrados en la Barranca de la Carnicería, a 800 metros del basurero de Cocula, que fueron enviados a la Universidad de Innsbruck, pertenecen a Christian Alfonso Rodríguez Telumbre.

Este es el tercer caso en que los estudios realizados a restos óseos relacionados con los normalistas de Ayotzinapa son identificados por la Universidad de Innsbruck. El primero se dio a conocer el l6 de diciembre de 2014 y correspondió a Alexander Mora Venancio; el 17 de septiembre de 2015 se informó del análisis correspondiente a Jhosivani Guerrero de la Cruz, de 19 años, y ayer al de Christian Alfonso Rodríguez Telumbre.

Durante un mensaje a los medios, el fiscal especial para el caso Ayotzinapa destacó: A más de cinco años de los hechos, ha sido identificado un resto humano perteneciente a una de las víctimas. Éste, además, no fue tirado ni encontrado en el basurero de Cocula ni en el río San Juan, conforme a la versión que, pública y judicialmente, sostuvo la anterior administración. Con este nuevo hallazgo, como señaló el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, la verdad histórica se acabó. El caso sigue abierto.

Tras reunirse con los integrantes de la Comisión para la Verdad y la Justicia en el caso Ayotzinapa en la Secretaría de Gobernación, el fiscal especial ofreció desde la Fiscalía general de la República (FGR) un mensaje a medios de comunicación en el que indicó que del 21 al 29 de noviembre de 2019 se realizaron diligencias en en el municipio de Cocula, Guerrero, en la zona conocida como Barranca de la Carnicería, ejido de Cocula.

Explicó que este lugar no es el basurero de Cocula, ya que la barranca se encuentra a más de 800 metros de distancia de donde se crea la narrativa de la verdad histórica, y mencionó que en el expediente ya existía información sobre este punto y no se investigó, por lo cual se deberán realizar una serie de deslindes y establecer las responsabilidades a que haya lugar.

Informó que en ese lugar se recuperaron 15 indicios, de los cuales se decidió enviar seis a la Universidad de Innsbruck, con la aprobación unánime de las consideraciones del personal de servicios periciales y de especialistas del Equipo Argentino de Antropología Forense.

El pasado 19 de junio, se informó a la FGR que, después de realizar los análisis respectivos a las piezas óseas enviadas, una de ellas corresponde al estudiante Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los jóvenes normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014.

Los resultados obtenidos en Innsbruck fueron analizados también por los especialistas argentinos y la revisión concluyó el pasado 4 de julio, siendo coincidente con la identificación del estudiante.

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