Muere por covid-19 Óscar Chávez, abanderado del folclore mexicano

Por José Pablo Criales/ El País

— “Por ti yo dejé de pensar en el mar”, cantó Óscar Chávez por primera vez en 1974, cuando enamoró a una generación de mexicanos. El cantautor, de 85 años, ha fallecido la tarde de este jueves en un hospital público de Ciudad de México, donde fue ingresado la tarde del martes con síntomas de la covid-19. Chávez fue para México lo que Silvio Rodríguez para Cuba, Caetano Veloso para Brasil o Luis Eduardo Aute para España: la voz que le cantaba al desamor y a las ansias por un mundo más justo. Las autoridades sanitarias de México confirmaron que su muerte se produjo tras el contagio. El músico estaba siendo atendido en el hospital 20 de Noviembre, un centro de referencia para el combate de la enfermedad.

Chávez, según el reporte de medios locales, fue ingresado el martes al centro operado por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) con fiebre, dolor de cuerpo y problemas para respirar. Nacido en Ciudad de México el 20 de marzo de 1935, el cantautor fue reconocido en 2019 por el Gobierno de la capital como Patrimonio cultural vivo. También fue dos veces receptor del Premio Nacional de Ciencias y Artes, conmemorando los 25 y 50 años de su carrera. Su fallecimiento fue comunicado la tarde de este jueves por Alejandra Frausto, la secretaria de Cultura de México, quien lamentó el deceso de una “voz de lucha que nunca se apaga”.

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Autor de casi 100 discos y un reconocido director de teatro, Chávez también ganó el premio Ariel (los premios del cine mexicano) por su papel en la película de 1967 Los caifanes, sobre un grupo de amigos de clase trabajadora que se adentra en la psicodelia de los bajos fondos de la capital mexicana a finales de los sesenta. La cinta se ha convertido con los años en un símbolo local de la contracultura en México. Entre sus composiciones destacan Por tiA Chabuca GrandaSe vende mi país o Macondo, que le valieron el liderazgo de la canción de protesta. En la última, dedicada a otro ícono de su generación, el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, le cantó a la desolación latinoamericana representada en la novela cumbre del colombiano, Cien años de soledad: “Eres epopeya de un pueblo olvidado / forjado en cien años de amores a historia”.

Apodado Caifán Mayor por su rol en la película dirigida por Juan Ibáñez, Chávez fue más una voz cálida que un sujeto al borde de la ley. En palabras del escritor Carlos Monsiváis, la obra de Óscar Chávez “no jerarquiza, y si no le concede igual tiempo, sí le da igual importancia a lo viejo y lo nuevo, lo triste y lo divertido, lo épico y lo sensual”. Su internación en un hospital provocó el lamento de voces disímiles del espectro público mexicano. El miércoles, el presidente López Obrador le hizo llegar “todos sus abrazos fraternos” junto al resto de hospitalizados por la pandemia, que en México se ha cobrado más de 1.800 muertes. El expresidente Felipe Calderón, opositor acérrimo del actual mandatario, lamentó el fallecimiento de Chávez y admitió que sus canciones lo acompañaron “en buena parte de su juventud”.

Conocido por enfrentarse abiertamente a la corrupción de la casta política mexicana de la segunda mitad del siglo pasado, el epítome de su obra acompañó al documental El Grito, un recuento en blanco y negro de los horrores sufridos por el movimiento estudiantil mexicano de 1968. Dirigido por Leobardo López Aretche y basado en textos de la periodista italiana Oriana Fallaci, el documental cuenta la represión perpetrada por el presidente Gustavo Díaz Ordaz con un saldo de al menos 200 muertos.

Chávez también se dedicó al rescate de las tradiciones populares de México. Entre canciones, se grabó recitando poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, Gilberto Owen o Amado Nervo. Durante sus últimos años, la edad apagó sus apariciones en público, pero no la vigencia de su voz y sus canciones, igual de potentes que en los setenta.

Una de sus últimas apariciones en público fue a inicios de marzo de 2019, durante el festival Vive Latino, una de las citas más esperadas por la escena del rock y el pop en la capital mexicana. Esa noche acompañado de Caifanes, la banda mítica del rock mexicano que le debe algo más que el nombre. El Caifán mayor se subió al escenario del Foro Sol vestido completamente de negro y, acompañado por la banda, volvió a cantar Por ti, haciendo lo que le salía mejor: dejar en silencio a las 26.000 personas que copaban el auditorio.

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