Etiquetado: crucial respaldo de UNICEF

Por Francisco Ortiz Pinchetti

— Resulta oportuno y crucial el apoyo dado hace tres días por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) al etiquetado frontal para alimentos ultra procesados y bebidas azucaradas en México. Ocurre justo cuando se da la acometida final, feroz, del sector industrial contra la nueva norma aprobada, en tanto ocurre su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Los empresarios del ramo, que cuentan con un muy importante aliado en Palacio Nacional (el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo Garza), esgrimen argumentos que pretenden atemorizar sobre los efectos económicos negativos de la medida, que consideran confusa e inútil para el combate a la obesidad y al sobrepeso, padecimientos que alcanzan niveles de epidemia en nuestro país.

“Es un retroceso”, advierten.

El ataque empresarial a la Norma Oficial Mexicana 051  (NOM 051) es encabezado por Jaime Zabludovsky, el presidente ejecutivo del  Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico). Asegura que el etiquetado aprobado impactará al mercado interno y a la mayoría de los productos que se ofrecen en las tiendas de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), del gobierno federal.

El dirigente esgrime que el etiquetado aprobado, que mediante octágonos negros destacadas en los envases de los productos previene al consumidor sobre altos contenidos de azúcar, grasas saturadas, calorías y sodio, no describe al producto tal y como es, pues no incluye cantidades específicas. Dice que los alimentos tendrán los mismos sellos negros, independientemente de su tamaño, y peor aún, no permitirán comparar entre productos similares.

El presidente de ConMéxico señala también que “seguramente hay quienes piensan que el rechazo de la reforma es una terquedad del sector privado mexicano, que no quiere un etiquetado diferente”.
La verdad es que no es así. Lo que muchos pensamos es que su oposición es de clara e irresponsable defensa a sus intereses económicos, evidenciados en los inmensos montos de las utilidades que las empresas del sector obtienen. Ahí están como ejemplo los fabricantes de refrescos embotellados, frituras, galletas, golosinas y pastelillos empaquetados, por mencionar sólo algunos.

Por eso, no por capricho, las presiones que ejercen en estos días cruciales sobre el gobierno mexicano, mientras el Presidente guarda silencio y dilata preocupantemente la publicación de la Norma 051 en el Diario Oficial, lo que la haría entrar en vigor de manera inmediata. La batalla definitiva se da al interior de Palacio Nacional.

Conviene en este momento valorar y atender las opiniones de la UNICEF, que califica al etiquetado frontal mexicano como “uno de los mejores del mundo” y afirma que podría ser utilizado como referencia para otros países. El organismo va mucho más allá de un simple aval a la nueva norma. Destaca la claridad, sencillez e información que el nuevo etiquetado ofrecerá a los consumidores mexicanos y asegura que contempla las mejores experiencias internacionales, así como la evidencia científica más actualizada y relevante.

Para la UNICEF, el nuevo etiquetado debe contar con el apoyo de la población, a fin de acelerar el proceso de adaptación de los consumidores y de la industria. Destaca, textual, que “la probación de la modificación a la NOM 051 es un paso fundamental en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad en México”.

Y califica el proceso de su aprobación como “transparente y participativo”, ya que contó con la opinión de expertos e investigadores de salud pública, representantes de la sociedad civil, de la propia industria de alimentos y bebidas, y de organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud y la propia UNICEF. “Demostró un firme compromiso por la salud y el bienestar de todos los mexicanos, especialmente los niños, niñas y adolescentes”, pone el comunicado.

Ese compromiso, además de apoyar el derecho de la infancia y adolescencia a la salud, alimentación e información, permitirá su pleno desarrollo y su contribución futura al país, concluye el organismo de Naciones Unidas. Y subraya: “Mantengamos ese ejemplo de liderazgo ante el mundo”.

Poner oídos sordos a estas opiniones, que se suman a las incontables evidencias sobre el efecto de la mala alimentación en los problemas de obesidad de la población mexicana, resultaría más que sospechoso. Urge tener la certeza de saber del lado de quién está el Presidente de la República en este tema. Válgame.

@fopinchetti

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