Matos, la UNAM y el Presidente

Por Francisco Ortiz Pinchetti

Qué bien que el Presidente felicite al Checo Pérez o al Canelo Álvarez por sus logros deportivos. O que diga que Elenita Poniatowska, que cumplió 90 años de edad hace unos días, es la mejor escritora de México. Sin embargo, el que ignore el galardón internacional otorgado al arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma tiene un significado muy especial. Y muy grave: denota los rencores, las fobias que anidan en el alma del tabasqueño.

Matos Moctezuma recibirá en octubre próximo el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2022. Se trata de uno de los reconocimientos más importantes del mundo, y sin duda el más sobresaliente en Hispanoamérica.

El jurado que lo otorga reconoció “el extraordinario rigor intelectual del premiado para reconstruir las civilizaciones de México y Mesoamérica, y para hacer que dicha herencia se incorpore con objetividad y libre de cualquier mito”.

Andrés Manuel no hizo siquiera mención de ello en su homilía de este jueves desde el púlpito de Palacio Nacional. En cambio, dedicó su perorata matutina a denostar otra vez a la UNAM. Dijo que la Universidad Nacional que “se cundió de derechismo” y sostuvo que la mayoría de los profesores en el área de las Ciencias Sociales, se convirtieron en “aplaudidores” del régimen de corrupción de sus antecesores. Además dijo que existe una “burocracia dorada”, beneficiada con el millonario presupuesto que recibe la institución académica porque se crearon “institutos especiales”, mientras que algunos docentes de asignatura ganan muy poco.

Todo tiene explicación.

Matos Moctezuma, uno de los arqueólogos más destacados del Mundo, es egresado de la UNAM. Se graduó en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Y fue la UNAM, el rector Enrique Graue, quien lo propuso como candidato al Premio Princesa de Asturias junto con la Academia Mexicana de la Lengua.

El fundador del proyecto Templo Mayor en 1977, además, ha rechazado reiteradamente el uso político, demagógico de la historia. No está de acuerdo en que se altere la identidad nacional ni en que se modifiquen referencias históricas por acomodarlas a posturas políticas. Así, ha criticado el cambio de nombre a calles simbólicas de nuestra ciudad o la decisión de desaparecer la estatua de un personaje histórico por razones ideológicas. También, ojo, ha defendido las relaciones entre México y España y se ha opuesto a la versión maniquea de la historia, que incluye el exigir a la monarquía ibérica de hoy que se disculpe por las atrocidades cometidas durante la Conquista de México, hace 500 años.

En el año 2020, criticó severamente la alteración oficial de la fecha de fundación de Tenochtitlán para hacerla “cuadrar” con las conmemoraciones programadas por el Presidente y la jefa de Gobierno, Claudia Scheinbaum Pardo. Cuestionó públicamente la decisión de ambos gobernantes morenistas de establecer la fecha de la fundación de la ciudad en 1321, cuando las fuentes históricas apuntan que la verdadera fecha de la fundación de la capital del imperio mexica fue en 1325.

La manipulación consistió en hacer empatar los años 1321, 1521,1821 y 2021, para celebrar a la vez el 700 Aniversario de la fundación de Tenochtitlán y los 200 años de la consumación de la Independencia.

Esto fue calificado durante una entrevista televisiva por Matos Moctezuma, que no asistió a la ceremonia, como una “manipulación de la historia”.

El arqueólogo reconocido ahora “por su excepcional contribución al conocimiento de las sociedades y culturas prehispánicas” hizo énfasis, en declaraciones posteriores al anuncio de su premio, en su origen “orgullosamente” universitario y compartió con la UNAM el galardón recibido.

“Este premio reviste un significado muy especial porque es un galardón reconocido internacionalmente y, como siempre he dicho, cuando se gana un premio de esta magnitud, en realidad se hace extensivo a muchas otras instancias”, dijo Matos Moctezuma. “Me refiero a que yo me formé como arqueólogo en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y pertenezco al Instituto Nacional de Antropología e Historia como investigador”.

Andrés Manuel se quedó callado como momia. Por supuesto que hay otros motivos de su encono contra la UNAM, que es profundo, y contra el universitario Matos Moctezuma. Los conoceremos sin duda. Válgame.

DE LA LIBRE-TA

OTRAS MANIPULACIONES. Resulta que es falso también que nuestro país se encuentre entre los que tienen mayor población vacunada contra Covid-19. Diecisiete meses después de iniciada la vacunación, el gobierno mexicano dio comienzo apenas a la inoculación de adolescentes con edades entre los 12 y los 15 años de edad. Esa demora rezagó a nuestro país en el contexto mundial de la vacunación contra el virus más letal en más de un siglo, que en el caso de México ha dejado un saldo de más de 600 mil muertos, considerando el exceso de mortalidad calculado con el total de defunciones ocurridas en casi 26 meses de pandemia. Mientras países como Portugal en Europa y Chile en Latinoamérica han vacunado con el esquema completo a nueve de cada diez de sus habitantes, en México la población cubierta con el biológico apenas alcanza a seis de cada 10.

@fopinchetti

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