Marcha 25N en la Sierra Tarahumara contra violencia de género

Por Raíchali/ Fotos Ane’ma Tejido Intercultural

La mañana de este jueves 25 de noviembre decenas de mujeres y niñas, rarámuri y mestizas, marcharon por las calles del poblado de Creel, en la Sierra Tarahumara, con una exigencia: poner fin a la violencia de género.

La marcha fue convocada por enfermeras y promotoras de salud de la Unidad Médica Santa Teresita con el apoyo de otras organizaciones de la sociedad civil, para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra Mujeres y Niñas.

Las mujeres y simpatizantes se reunieron en la Plaza de la Paz, donde en 2008 fueron masacradas trece personas, y culminó en la plaza principal de Creel.

Ahí Eva Pérez, enfermera rarámuri y una de las organizadoras del evento, habló de la violencia humana, pero también de la violencia contra la naturaleza.y de cómo durante la pandemia notó un incremento de ese tipo de agresiones.

Fotografía de Eva Pérez

“Porque pues ya estamos viendo, este año fue más violencia contra las mujeres, pero también la naturaleza que nos están devastando nuestro bosque, agua y todo indiscriminadamente” dijo Eva en entrevista con Raíchali.

Eva mencionó que algunas compañeras y amigas suyas sufrieron violencia de parte de sus parejas, pero que también ve cómo los hombres, sobre todo los jóvenes, están cayendo en la depresión e incluso llegan al suicidio.

Para Eva es importante inculcar la dignidad y el respeto en niños y niñas, para que no se siga generando violencia.

“Creo que vamos abriendo paso, hay que seguir luchando y exigiendo nuestros derechos, no sólo en espacios públicos sino en dependencias de gobierno, en hospitales, en la fiscalía, en la oficina de derechos humanos, todos los lugares donde deberían tomarnos en cuenta como comunidades indígenas” dijo Teresa Todos los Santos, una mujer rarámuri defensora de los derechos de las mujeres, niños y niñas de la Sierra Tarahumara.

Fotograf´ía de Eva P´érez

Uno de los intereses de Teresa es que más personas se unan a esta exigencia, ya sean rarámuri o mestizas, ya que es necesario que se respeten sus derechos.

De acuerdo con Ane’ma Tejido Intercultural, una de las asociaciones presentes durante la marcha, sobre las mujeres y niñas recaen distintos tipos de violencias, como un mayor índice de analfabetismo, desnutrición, violencia física, sexual, económica y otras que no siempre son evidentes.

Durante la marcha estuvieron presentes mujeres del poblado de Creel, pero también de Repechike, Santa Elena, los Ojitoas, Gasisuchi, San Ignacio de Arareko y otras comunidades cercanas, así como personal de la Casa de las mujeres indígenas “Mukí semati” y el Instituto de la mujer, así como de organizaciones como Siné, Cosyddhac, Contec, Cecaddhi.

También en la ciudad de Chihuahua

– Al son de consignas como “Iglesia, estado; asuntos separados”, “Ni una más” y “Maru, no me representas”, fue que decenas de niñas y mujeres de toda la ciudad de Chihuahua tomaron las calles para exigir un alto a todos los tipos de violencia contra las mujeres, durante este jueves 25 de noviembre, Día Internacional de la Violencia Contra la Mujer. 

Colectivas como Marea Verde, Mujeres al Grito de Libertad, Niñas en Resistencia, Unión y Fuerza de Mujeres Trans, Género Sin Fronteras y La Escuela de Formación Feminista, se dieron cita en la famosa glorieta de Francisco Villa en la avenida Universidad, y de ahí marcharon hacia el Centro Histórico de la capital para llegar a la Cruz de Clavos, símbolo de las victimas de feminicidio en Chihuahua. 

Si bien existieron dos tipos de convocatoria para congregar a las mujeres y niñas de Chihuahua, una que celebraba el mandato de mujeres en los tres poderes de gobierno y otra a manera de protesta por la violencia, las demandas de todas ellas coinciden en un enérgico y constante reclamo hacia todas las autoridades que rigen al estado.  

En protesta, un grupo de mujeres retiró una lona colocada por el Ayuntamiento de Chihuahua en el lugar de partida de la marcha, la cual era alusiva al fin de la violencia de género.

Recordemos que actualmente tanto el poder ejecutivo, judicial y legislativo de Chihuahua, están liderados por mujeres. Maru Campos, como gobernadora del estado; Georgina Bujanda como titular del congreso local; y Miriam Martínez, como presidenta del Tribunal Superior de Justicia

Sin embargo, la mayoría de colectivas que se manifestaron concordaron que esto no da por sentado un avance a futuro en la defensa de los derechos de las mujeres. 

Campos, con “intereses conservadores”

Para muchas mujeres que participaron en la marcha, el que Maru Campos sea la actual gobernadora, no implica que esto se traduzca en un triunfo para su lucha. 

“Vemos que es una agenda que no estamos como prioridad”, aseguraron representantes de Marea Verde, que denuncian recorte de presupuestos para la defensa y protección de sus derechos.

La colectiva que lucha por la despenalización del aborto, también denuncia que el Congreso de Chihuahua no ha legislado este asunto con base a la resolución que dio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que declaró como inconstitucional la criminalización de las mujeres que se practiquen un aborto. 

Aseguran que el congreso local está representado por el sector conservador y respaldado por Campos. 

En el mismo sentido, afirman que el hecho de que haya tres mujeres en los principales poderes de gobierno no es sinónimo de feminismo. 

“Un cuerpo de una mujer no significa que se luche por los derechos de las mujeres, ellas representan intereses muy particulares, son intereses conservadores que tienen su propia agenda, que es detener los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, sobre nuestro propio cuerpo”, dijeron. 

Acelerar y resolver las carpetas de investigación, inyectar presupuesto a la Fiscalía Especializada de la Mujer y una educación sexual integral y gratuita en todas las escuelas, también forman parte de sus principales exigencias. 

Según datos de la Dirección de Estadística Criminal de la Fiscalía General del Estado, del 2016 al 2019, asesinaron a 581 mujeres tan solo en los municipios de Chihuahua, Ciudad Juárez, Cuauhtémoc, Parral y Guadalupe y Calvo. 

Lo anterior desembocó en que se declarara una Alerta de Violencia de Genero contra las Mujeres para Chihuahua en agosto de este 2021, la cual se denuncia no se ha atendido como corresponde. 

Sin embargo, algunas otras mujeres de la marcha expresaron que Campos esta ante “una oportunidad” para generar los cambios que se exigen. 

UACh respalda agresores sexuales, denuncian

En el ultimo tramo de la marcha, las colectivas hicieron una parada en el edificio de la rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh), donde realizaron algunas pintas y pegaron afiches con fotografías de personas que han sido señaladas en múltiples denuncias por acoso y agresiones sexuales.

En uno de estos volantes figuraba el nombre de Pedro Olivas, titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios de la UACh, señalado por encubrir a Luis “N”, consejero universitario que cuenta con múltiples denuncias de abuso sexual en su contra, por lo que la colectiva Estudiantes Universitarias exige su destitución. 

En una lona de la marcha, se hace una referencia a una fotografía que subió Olivas con Luis N. en redes sociales, lo que las denunciantes interpretan como falta de empatía y compromiso hacia las víctimas.

En entrevista con Raíchali, la colectiva Mujeres al Grito de Libertad, denunciaron que las mesas de trabajo para atender las denuncias de las estudiantes de la UACh no dieron los resultados que esperaban. Relatan que se quería implementar una dinámica patriarcal para abordar las problemáticas, pero ellas se resistieron. Sin embargo, todo fue una simulación, aseguran.  

“El rector (Luis Fierro) diciendo que claro que las escuchamos, que tenemos la disposición, pero los directores en el celular, toda una simulación como estamos acostumbradas”, expresaron representantes de la colectiva. 

Mujeres al Grito de Libertad explica que es un colectiva que surgió en 2020 como respuesta del desinterés de las autoridades de la UACh por atender las denuncias de acoso sexual contra profesores en la Facultad de Artes, como V.H.B e I.Q. 

Incluso, el caso de I.Q. se llevó ante la Defensoría de los Derechos Universitarios de la institución, sin embargo, la resolución del caso no derivó en el despido del profesor o alguna sanción mayor, expresa la colectiva.

Las mujeres trans son mujeres

Tania Lozano, integrante de la colectiva Unión y Fuerza de Mujeres Trans de Chihuahuenses que también estuvo presente en la marcha, señaló que no hay nada que celebrar, sino mucho que subsanar en cuanto a mujeres trans se refiere. 

“Hemos sido asesinadas brutalmente en nuestros hogares, en la calle, en nuestros trabajos (…) unas han sido baleadas, otras con arma blanca, otras han sido hasta quemadas y tiradas de una bestia (tren) cuando vamos a los campos jornaleros, porque a veces es a lo [único que podemos acceder”, explica Lozano. 

Según datos de la Fundación Arcoíris y la organización Letra Ese, durante el 2020 fueron asesinadas al menos 43 mujeres trans en México, por lo que los transfeminicidios representan el 54.5 por ciento de los crímenes de odio contra la comunidad LGBTTTIQA+ (Lesbianas, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti, Intersexual, Queer y Asexual). 

“Se nos mata también en vida, aun no podemos tener acceso a muchos espacios laborales libres de discriminación, hasta acceder a un sanitario detona que seamos victimas de violencia verbal, física y psicológica”. 

Entre las principales demandas de esta colectiva en Chihuahua se encuentra:

  1. El reconocimiento del trabajo sexual como trabajo no asalariado, ya que esto les permitiría a las trabajadoras sexuales acceder a derechos de vivienda, seguridad social y créditos financieros. Lozano explica que es un trabajo bastante estigmatizado en la sociedad, pero que la falta de acceso a otros espacios laborales ha obligado a muchas de mujeres trans a buscar el sustento a través de esta vía. 
  2. La prohibición de terapias de conversión de las personas LGBTTTIQ+, que atentan contra el libre desarrollo de las personas. 
  3. El reconocimiento y la tipificación del transfeminicidio como delito en el código penal.  

En un sentido similar a otras colectivas, las mujeres trans señalan que con la llegada de Maru Campos al gobierno “se sienten en un grave peligro”. Aseguran que ella no respeta el estado laico y que ella, al igual que muchas personas en México, siguen “genitalizando sus sentimientos”

“El patriarcado nos sigue teniendo el pie en nuestro cuello, en nuestra vida, a las mujeres trans nos bombardean por todos lados (…) las mujeres trans somos mujeres, ya no nos vamos a quedar calladas, no tenemos por qué tener miedo”, afirmó Lozano. 

La marcha feminista finalizo en la Cruz de Clavos frente a Palacio de Gobierno, donde diferentes colectivas leyeron sus posicionamientos sobre la situación de violencia que viven las mujeres de Chihuahua al respecto, y entonaron la famosa “Canción sin Miedo” de Vivir Quintana.


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