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.Cretinocracia

Por Lilia Cisneros Luján

— Tiempo ha, que expresé mi opinión en el sentido de que después de repetir irreflexivamente, críticas a la política, acusaciones –a veces sin sustento– a todo aquel que se dedicara al ejercicio de dicha tarea, reconocida hasta como un arte; el resultado sería que nadie o cuando menos muy pocas personas, preparadas y con cierto grado de ética escogerían dedicarse a tal actividad. La hipótesis la tenemos a la vista, no solo en México, sino en algunas otras naciones del orbe, donde los necios, majaderos e idiotas no solo ocupan los puestos más altos en la conducción de la vida de un país, sino hasta tienen la desfachatez de pretender eternizarse en ejercicios que son incapaces de desempeñar.

Para cualquier diligencia el ser humano requiere cierto grado de adiestramiento, si quiere desempeñarse en el rubro de la fabricación de zapatos, tiene que conocer las diversas clases de piel, pegamentos, hilos etc. que existen, como se maneja cada uno, cual es el mercado de dichos productos, quienes son los competidores y una infinidad de cosas que dependiendo del grado de su conocimiento le permitirán, desempeñarse como: maestro remendón, experto en una de las fases de las líneas de producción –diseñar, cortar, cocer, pegar, empacar– o si la capacidad alcanza para el manejo de personas, se puede ser, reclutador de recursos humanos, vendedor, gestor de créditos, gerente y hasta dueño de una cadena de zapaterías. Depende no solo de las aptitudes de cada cual, sino del entorno educativo y muchos otros factores que determinarán si solo puedo ser jardinero, supervisor de una cuadrilla de jardineros o dueño de una empresa que vende servicios de poda y mantenimiento de árboles.

Definitivamente terminará siendo reconocido como un tonto el para-médico que asuma lograr ser representante de médicos especialistas, ¿cree que es una burrada la que protagoniza el veterinario que sin estudios posteriores quiera ser reconocido como cirujano plástico de humanos? ¿entiende el grado de estulticia ese familiar de un desaparecido que, sin formación jurídica, ni conocimiento básico y objetivo de los derechos humanos quiera asumirse como defensor de las personas en este ámbito? ¿Qué destino tuvieron los arquitectos y escultores en la antigua Grecia, cuando reclamaron su derecho a incursionar en la política?

Los chalecos amarillos de Francia; el pueblo de Bielorrusia saliendo diario –han llegado a ser cien mil en un día– a oponerse a una consecutiva reelección del presidente al que no quieren; la brutalidad policíaca –en Colombia, Kenia, México, Estados Unidos, Perú y prácticamente en todo el mundo– que ha dejado muertos, heridos por brutales detenciones, personas violadas sexualmente, niños con traumas difíciles de borrar es una muestra;  millones de personas en ruinas por el manejo idiota de las finanzas públicas; majaderas distancias de ricos y pobres, por la bobada de no saber aplicar las leyes y favorecer al final del día a los amigos; esto y más son apenas una obvia muestra de las sandeces a las nos obligan personas disfuncionales –no alcanzan el calificativo de funcionarios y mucho menos políticos– que por muy diversos motivos llegan al poder supuestamente como resultado de procesos democráticos.

A los proclives a decir gansadas[1] les preocupa poco el sentido de las palabras, la congruencia de los conceptos o la verdad de los enunciados pues en realidad lo serio ni siquiera lo entienden, solo les anima la aceptación de su imagen y el seguimiento irracional de su base ¿Entiende Usted la discriminación al otro por masas estadounidenses que han hecho sus fortunas contratando inmigrantes latinos y personas de color? ¿Cómo es que las piezas de oratoria fueron derrocadas por las sintéticas frases de las redes? Las poblaciones que intercambian “memes” no saben el origen de esa palabra –en Grecia se decía “mimema” a cualquier cosa imitada– que desde su origen pretendía representar con algún grafico cierta idea para ser compartida por el grupo. ¿Los memes hoy día son la base para ciertas reflexiones o frases manipuladoras hacia el interés de quien las emite? ¿En realidad se ha logrado propagar las memorias culturales o sociales a través de este sintético medio de la modernidad?

Lamentablemente la perversa combinación del engreimiento y el poder de algunos imbéciles ambiciosos que frente a la pasividad de los ingenuos logran puestos públicos o privados que a la larga y a la corta termina por perjudicar a quienes les correspondería servir, se manifiestan en una sucesión de rudezas, sin contenido en vez de beneficio a la mayoría de la gente. El colmo se da cuando el sujeto “que manda” puede creer las bobadas y perversidades que salen de su boca como resultado del cretinismo[2] Sin importar cual haya sido el proceso por el cual un cretino llegó al poder, en los países con verdaderas democracias, solo el contrapeso de la gente capaz de reflexionar, objetiva sabia y honestamente es el que tiene la posibilidad de terminar con tal tragedia; por supuesto se requiere además, valor, sagacidad, agudeza, ética y sobre todo espíritu de servicio, lo cual implica amar de verdad –con humildad y sin aspavientos –al prójimo, es decir, al otro.


[1] Acción o palabras torpes, o cosa que se dice o se hace para hacer reír “dijo una de sus habituales gansadas y todos nos echamos a reír”
[2] Enfermedad que se caracteriza por un déficit permanente en el desarrollo físico y psíquico y va acompañada de deformidades del cuerpo y retraso de la inteligencia; es debida a la falta o la destrucción de la glándula tiroides durante la etapa fetal.

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