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“Las tres muertes de Marisela Escobedo”, documental en Netflix, a 10 años del feminicidio en Chihuahua

Por Alberto Pradilla/ Animal Político

— Diez años después del asesinato de Marisela Escobedo, ocurrido en 2010 tras dos años denunciando el feminicidio de su hija, Netflix estrena “Las tres muertes de Marisela Escobedo”, un documental dirigido por Carlos Pérez-Osorio, y con Laura Woldenberg como productora ejecutiva.

“Queremos contar la historia de una mujer admirable, que estaba dispuesta a todo para buscar justicia”, explica Pérez-Osorio, su director. 

“A partir de un feminicidio se desata una serie de casos que van creciendo como bola de nieve. Desplazados, otros asesinatos, una familia entera se desmorona”, añade Woldenberg.

Una década después del asesinato en plena calle, la historia de la familia Escobedo es terriblemente actual. La hija de Marisela, Marisol Rubí Frayre Escobedo, murió de forma violenta en Ciudad Juárez, Chihuahua, en 2008. Tenía 16 años. El feminicida fue Sergio Rafael Berraza Bocanegra, quien hasta ese momento era su pareja. Harta de que las autoridades no moviesen un dedo, la madre tuvo que convertirse en investigadora. Y ubicó al asesino en Zacatecas. Pero, nuevamente, las instituciones la defraudaron. El feminicida fue absuelto por un tribunal a pesar de que él mismo había confesado el crimen y mostrado el lugar en el que quemó el cuerpo. Desde entonces, Escobedo se convirtió en símbolo. No solo habían matado a su hija, sino que permitían que su asesino siguiera libre. Además de investigadora, ahora era una activista, una voz, un ejemplo de dignidad. Y siguió buscando al asesino mientras denunciaba la ausencia de justicia. Nunca llegó a verlo entre rejas. El 16 de diciembre de 2010, mientras mantenía un plantón frente al palacio de gobierno de Chihuahua, le dieron un balazo en la cabeza.

A través de entrevistas con sus hijos, su hermana, activistas que le acompañaron y autoridades de la época, el documental recrea una realidad violenta y desoladora que, en aquel momento, no hacía más que comenzar. Es el tiempo tristemente recordado por las “muertas de Juárez”, los inicios de la “guerra contra el narcotráfico” decretado por el presidente Felipe Calderón, la brutalidad de Los Zetas y otras organizaciones criminales; el año en el que César Duarte, actualmente encarcelado en Estados Unidos, llegó al gobierno de Chihuahua. 

“La guerra contra el narco comienza en 2007. Se empieza a hablar de las muertas de Juárez, la sociedad se empieza a familiarizar con una violencia extrema y empieza la descomposición social. Ahí es parte del origen”, explica Woldenberg, quien anteriormente ejerció como productora ejecutiva de la serie “1994: poder, rebeldía y crimen en México”, también en Netflix.

La narrativa está construida a través de entrevistas con los principales protagonistas, grabaciones en los lugares en los que ocurrieron los hechos y una profunda labor documental, además de una sólida investigación periodística a cargo de la reportera Karla Casillas. 

“Se leyeron miles hojas de expedientes, diarios personales de la familia. Queríamos que el espectador pudiera ponerse en los zapatos de Marisela. Ella fue muy vocal, dejo muchas entrevistas, entendía qué era estar con medios, nos dejó un mapa para contar la historia completa”, explica Pérez Osorio. “Lo que pensamos fue evocar algunos momentos de su historia para que de su propia boca la audiencia pudiera entender el camino, que es muy duro, con la dignidad y la templanza con la que lo transitó”, explica el director, cuyo último trabajo, “Caravanas”, fue nominado a un Emmy y que además es conocido por estar al frente de la primera temporada de “Las crónicas del taco”, también en Netflix. 

A través de los videos caseros facilitados por sus allegados, se observa una faceta que pasa mucho más inadvertida: la de una madre que disfruta de lo cotidiano con su familia. En definitiva, como explica Pérez Osorio, una mujer “con una vida ordinaria” a la que las circunstancias la obligaron a convertirse en un ser excepcional. 

No revictimizarla y lanzar un mensaje más allá de lo desolador de la historia era uno de los objetivos, dice el director. En palabras de Woldenberg, presentarla como lo que fue, una mujer “empoderada, luchona, que no tiene miedo a nada”. “Esa fue una de las discusiones. ¿Cómo hacer que el documental no se quede en la desesperanza? Ella causa admiración e inspiración. Por lo que tratamos de hacer que ella cuente su historia”, señala Pérez Osorio, que indica que uno de sus objetivos era que el espectador “se meta en la piel” de Marisela a pesar del tiempo transcurrido. 

El resultado es humano, conmovedor, empático, e inspirador. Se sobrepone a una historia que no tiene un final feliz. Vemos a Marisela empoderada en una marcha clamando por la justicia en Juárez, o destrozada en los juzgados al constatar la absolución del feminicida. Y, nuevamente, en la calle, inagotable y digna, exigiendo a las autoridades que encierren al asesino de su hija. Y podemos pensar en las madres rastreadoras que buscan a sus familiares desaparecidos por toda la República o las que se plantan ante las instituciones para clamar por su desidia por las violaciones y los feminicidios, o las jóvenes que se cubren el rostro y denuncian, tomando un edificio público, que México es un país en el que la mitad de la población tiene un riesgo mayor solo por el hecho de nacer mujer. 

Pérez Osorio traza una línea de continuidad desde aquellos hechos hasta la actualidad. “El 97% de los feminicidios quedan impunes. Esa impunidad se acumula. Es un panorama desolador y el documental invita a la reflexión. Este debería ser uno de los puntos principales de la agenda nacional. No puede haber diez asesinatos de mujeres al día”, dice.

Para Woldenberg, un punto importante es “la necesidad de hacer visible estos casos y la necesidad de pedir justicia, que está más latente que nunca”. “En las marchas de marzo (las protestas feministas previas a la declaración de la pandemia de Covid19), vimos algunas pancartas que tenían el nombre de Marisela. Ella se convirtió en un icono, sigue siendo un referente para el movimiento feminista”, explica. Por este motivo, la productora ejecutiva esperaría que “Marisela se convierta en un referente. De no dejar que existan los crímenes y no dejar que sean impunes”. 

Con “Las tres muertes de Marisela Escobedo” se aborda un problema trágicamente actual desde una perspectiva personal, la de la víctima, que se convierte en símbolo de un sistema que da la espalda a las mujeres. 

El documental “Las tres muertes de Marisela Escobedo” se estrenará este 14 de octubre en la plataforma. 

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Oserí. Chihuahua, México 2020
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